LITERATURA AL MARGEN VISIBILIZAR LO INVISIBLE

 



Fotografía tomada en homenaje a Manuel Zapata Oliveira en el Teatro Municipal de Cali
Fotografía tomada en homenaje a Manuel Zapata Olivella en el Teatro Municipal de Cali
                                                       Incluso la noche misma esta aquí 



La ciudad constituye uno de los lugares fundamentales para dialogar y compartir ideas sobre la realidad social del país, sus políticas y transformaciones. En este sentido, este proyecto aborda la historia conflictiva de la ciudad (partiendo de los acontecimientos del 2021) en aras de aportar a la consolidación de la verdad y la paz por medio del ejercicio esporádico y creativo de la escritura literaria como agentes de análisis y reflexión partiendo de la importancia de implementar una lectura crítica del contexto presente e histórico a través de sus prácticas creación narrativa, esto con el fin de reconstruir políticas de convivencia y fortalecer por medio del relato, la memoria histórica de las víctimas como un proceso de reconciliación. En palabras de Enrique Dussel, frente a las políticas de reconocimiento del otro, como minoría y pobreza, asumiendo las categorías de marginalidad y periferia a las que tanto se refiere en su proyecto de la liberación—, los oprimidos necesitan de una narrativa histórica que reconstruya su memoria, el sentido de sus luchas. Las luchas por el reconocimiento de los nuevos derechos (hablando como Axel Honneth) necesitan de la organización, de la esperanza, de la narrativa épica que abra horizontes. La desesperanza tiene su sentido durante algún tiempo, pero la esperanza de la vida humana, de su producción, reproducción y desarrollo es una voluntad de vivir[1] (Dussel E. 2015 p.43) por lo tanto consideramos  importante ahondar en el  fortalecimiento de las dinámicas de socialización y diálogo que se puedan entretejer con los jóvenes y población de los llamados puntos de resistencia, agrupaciones, colectividades, movimientos que nacieron en consecuencia de las protesta social ocurrida en el segundo semestre del año 2021 en la ciudad de Cali y que hoy forman parte visible de una sociedad distante, indiferente, centralista[2] cuyas políticas democráticas circundan alrededor de la estigmatización ciudadana y la imposición del miedo como estrategia de domino y gobernabilidad.  (…) “Los sentimientos humanos son un elemento fundamental de la política; que la constitución democrática se basa también en sentimientos, aunque no siempre sean explícitos; que el gobierno y el carácter humano se moldean mutuamente y que los cambios sociales producen en nosotros cambios emocionales”. (Paloma de la Nuez 2017 p.73)[3]. Por tal motivo hemos planteado la importancia de abordar algunas categorías sociales vigentes dentro de las diferentes problemáticas contemporáneas producto de polarización política, ideológica y hegemónicas como lo son la fragmentación del tejido social y la violencia como camino para defender la vida y la dignidad. No obstante, consideramos de suma importancia poder crear, generar, estrategias de socialización con las víctimas para lograr una sana convivencia entre las comunidades y fortalecer desde el acto creativo de la escritura participativa y elocuente sociedades abiertas al diálogo y la discursividad en los diferentes puntos de lucha y de resistencia logrando así sociedades más inclusivas, transformativas, equitativas y reconocidas por la pluralidad y la diferencia territorial e ideológica.  


1.     Planteamiento del Problema y la Pregunta de investigación:

Diana Salinas Plaza periodista colombiana escribió en el The Washington Post el 25 de mayo del año 2021 un artículo de opinión titulado Paro Nacional en Colombia: Cali lucha por abrirle la puerta a los desesperados. El artículo expresa lo que para ella fue uno de los tantos detonantes de una manifestación masiva de jóvenes estudiantes y grupos poblacionales discriminados por la violencia y la desigualdad social:

 “Todo comenzó la madrugada del 28 de abril, cerca de las 5:30 am, cuando el pueblo indígena Misak bajó la estatua de Sebastián de Belalcázar, el conquistador español que en (1536) fundó la ciudad de Cali, capital del departamento del Valle de Cauca. El derribo del prócer secundó un amanecer de nubes goteadas, con arreboles rojos, azules y violetas. Fue el detonante que marcó el estallido social del Paro Nacional (…) Podría decir, sin equivocarme, que esta es la revolución de El baile de los que sobran, como reza la canción de Los Prisioneros. Los que quedan por fuera de las mieles que cultivan las familias dueñas de los ingenios de caña de azúcar que tiene el departamento, hoy monocultivo imperante en casi todo el territorio. Los que resisten la caída hacia la pobreza extrema, los silenciados y ninguneados por una clase dirigente que los borró y los sacaron de los privilegios con discriminación y racismo. Con tan mala fortuna, para estas familias privilegiadas, que en ese baile están la mayoría de los jóvenes que hoy marchan y protestan”.[4] Desde esta perspectiva paradigmática quisiéramos partir con el fin de analizar y comprender un fenómeno social desquebrajado, como bien se logra apreciar en la cita anterior—,  a causa de la desigualdad y la escases de oportunidades por parte de grupos poblacionales en cuanto a educación, trabajo y falta de reconocimiento por parte del Estado y la nación. Cabe mencionar que Cali por su ubicuidad territorial y geográfica, es una de las ciudades del país que cuenta con una amplia diversidad de etnias, comunidades indígenas, mestizas y afrodescendientes, convirtiéndola en un escenario multicultural de saberes y comportamientos ancestrales que velan por el respeto de sus costumbres y posicionamiento de las mismas dentro de un casco urbano que en su mayoría de las veces se torna indiferente y grotesco ante la incomprensibilidad del otro, y muchas veces no como lo expresa Amy Gutmann[5] en una política de carácter liberal. “ La democracia liberal enriquece nuestras oportunidades, nos permite reconocer el valor de las distintas culturas y por lo tanto nos enseña a apreciar la diversidad, no por la diversidad misma sino porque realza la calidad de la vida y el aprendizaje” (Amy Gutmann 1994 p. 33) En esta medida, nuestra percepción aboga en un primer momento por fortalecer metodológicamente una política creativa que permitan reconstruir, rediseñar los territorios impactados de forma abrupta por la fuerza pública y en general por la vida de los jóvenes de la primera línea del denominado “estallido social” ocurrida en la segunda mitad del año 2021 en gran parte del territorio nacional, es por esta misma razón que partimos del conflicto como un escenario de transformación y plasticidad bajo dos perspectivas de creación, la primera tiene que ver con el proceso previo a la escritura[6], al acto libre de crear y componer universos posibles, paralelos a la realidad, que en este caso por el contexto y la victimización de los jóvenes estaríamos situando nuestra concepción investigativa en un antes y en un después del conflicto urbano (posconflicto) entre grupos poblacionales ya mencionados, y el Estado Colombiano que en varias ocasiones atentaron contra la vida y la libertad de la protesta ciudadana, no obstante, recogeremos diversas fuentes de información para ampliar el espectro de la verdad, por tal motivo nos urge ser conscientes del dolor y el sufrimiento como herramientas de edificación y construcción de una sociedad reconocida, incluyente, participativa y funcional, por tal motivo consideramos plantearnos la violencia y el desconsuelo como entes estratégicos para incentivar los procesos de creación.

Si la muerte, la fractura, la separación son zonas de exploración de lo humano, la única arma de un escritor es el dolor. El sufrimiento es un proceso de conocimiento de uno mismo y del mundo. Solo en el sufrimiento se realiza el proceso de la conciencia. La felicidad siempre bienvenida, es más bien un proceso de olvido del yo, de ignorancia de uno mismo, de confusión con el mundo. En el dolor, por el contrario, hay una conciencia infinita del yo en su separación del mundo, la premisa para un narrador. (Alfonso Cueto 2014 p.39) En una segunda consideración del acto creativo y siguiendo la linealidad del posconflicto—, ahondaremos en la importante posibilidad de trasformación como una segunda categoría de los sujetos creativos.

 Cuando las personas encargadas de tomar las decisiones sociales acepten simplemente disponer en torno a los descarriados unos cuantos lugares de creación, de palabras y de aprendizajes sociales, nos sorprenderá observar como un gran número de heridos conseguirá metamorfosear sus sufrimientos y realizar, pese a todo, una obra humana (Cyrulnik Boris 2006 p.27)    

Estudios paralelos han demostrado la importancia del reconocimiento de las víctimas y de la posibilidad de trasformación por medio de métodos narrativos, en un estudio publicado por la revista de Ciencias Sociales Aposta[7] concuerda con nuestro planteamiento de investigación dice:

En los procesos de construcción de paz en Colombia, perdonar, reconciliarse y buscar la reparación de las víctimas se vuelven condiciones necesarias y decisivas. Estudios precedentes indican que cuando no son abordados aquellos sentimientos negativos que surgen luego de un agravio, se incrementan los riesgos de enfermarse y afectan los procesos de reparación y reconciliación. En este trabajo se buscó comprender la perspectiva de las víctimas, con relación a la acción de perdonar y las implicaciones para la reparación y la reconciliación. La metodología fue de corte narrativo, con la participación de 40 personas que han sufrido los efectos del desplazamiento. Los resultados señalan que, para las víctimas, si bien la acción de perdonar permite aliviar el mal ocasionado, está condicionada por varios procesos como la reparación de los daños, el arrepentimiento de los agresores y el disponerse a contar la verdad sobre el conflicto. Estos resultados tienen implicaciones para la construcción de una nueva historia. (Domínguez De la Ossa, E.M., Aleán Romero, M.A. 2020) Partiendo del planteamiento del problema planteamos la pregunta ¿Qué alternativas políticas de reconocimiento, se está construyendo para la consolidación de la paz en la ciudad?



[1] La cita es tomada del libro; Filosofías del Sur Descolonización y Transmodernidad Capítulo 2 La Filosofía de la Liberación ante los estudios poscoloniales y subalternos y la posmodernidad. 

[2] Siguiendo la filosofía de la liberación de Dussel E El otro de la totalidad es el pobre, el oprimido, el que, por encontrarse en la exterioridad del sistema, se convierte en la fuente única de renovación espiritual. Allí en la exterioridad del Ethos del pueblo oprimido se viven otros valores muy diferentes a los prevalentes en el centro. Extraído de una cita de Castro Gómez citando un fragmento de Enrique Dussel p.36 Filosofías del Sur Descolonización y Transmodernidad 

[3] Miedo, injusticia y libertad en el pensamiento político de J. Shklar

[5] Este fragmento se toma de la introducción del libro de Charles Taylor Primera parte El multiculturalismo y “la política del reconocimiento”.

[6] Partimos de la necesidad de asumir como parte del conflicto y la violencia para extraer algunas categorías previas como lo son el dolor y el sufrimiento como agentes de creación que incitan a crear desde la necesidad de, por tal motivo consideramos al escritor Alonso Cueto doctorado en Literatura de la universidad de Texas y miembro de la academia peruana de la lengua. En su obra “La piel de un escritor” religa las premisas literarias que tienen lugar en el acto de contar, leer y escribir historias con las obsesiones, pasiones y violencias que movilizan a escritores y lectores, personajes e historias, comunidades y narraciones, trazando nuevas zonas de búsqueda: verdaderas tentativas de asombro ante las posibilidades de la vida y del lenguaje.  

[7] Aposta. Revista de Ciencias Sociales, 84, 62-78, http://apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/maalean.pdfNarrativas para la emergencia del perdón, la reparación y la reconciliación en víctimas del conflicto armado en Colombia.     


Bibliografía 

Taylor Charles (1992) El Multiculturalismo y “la política del reconocimiento” Fondo de Cultura Económica

Dussel Enrique (2015) Filosofías del Sur Descolonización y Transmodernidad Editorial AKAL Argentina España México 

Diana Salinas (2021) Paro Nacional en Colombia: Cali lucha por abrirle la puerta a los desesperados The Washington Post  https://www.washingtonpost.com/es/post-opinion/2021/05/25/paro-nacional-colombia-2021-cali-protestas-marchas-bloqueos/

Cueto Alfonso (2014) La Piel de un Escritor Contar, Leer y Escribir Historias La verdad Interior Fondo de Cultura Económica

Cyrulnik Boris (2006) Los Patitos Feos La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida La creatividad de los descarriados gedisa Editorial    

Sánchez Paloma de la Nuez (2017) Miedo, injusticia y libertad en el pensamiento político de J. Shklar La dimensión psicológica de la política Crítica contemporánea. Revista de Teoría Política

Domínguez De la Ossa, E.M., Aleán Romero, M.A. (2020). “Narrativas para la emergencia del perdón, la reparación y la reconciliación en víctimas del conflicto armado en Colombia”. Aposta. Revista de Ciencias Sociales, 84, 62-78, http://apostadigital.com/revistav3/hemeroteca/maalean.pdf


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